martes, 31 de marzo de 2009

Fósil


Estoy estancada tras una barrera de tres años de altura,
tu voz, susurro inconstante que atormenta mi silencio desmesurado;
es improbable la manera en que tergiversas tus deseos tratando de hacerlos
menos afilados, extrayéndoles el veneno con la punta de los dedos

Y nuestros paseos como cadáveres luminosos al borde de tártaro
con la frente oblicua y los besos despostillados;
ya sé que llegó el abrigo de la oscuridad y que tu inseguridad se cotiza a mil por ciento,
no me malinterpretes, no pretendo con esto arañar nuestros días en tamaño pasaporte o jumbo.

Las fotos, el alcohol, las películas y las tardes sin sol
incrementan mi esquizofrenia;
eres un cadáver que aun habla conmigo, pareces de verdad pero
arañas mi garganta cada vez que noto tu naturaleza de holograma,
de espectro encadenado en un museo sin sentido,
de fósil de los días, tardes y noches.

Caracteres sin sentido que nunca descifré de tus últimas palabras
y todo nuestro juego mezquino encerrado en una caja de zapatos
que me apunta por las noches jalando un poco el gatillo … sin matarme.